Gabriel Batistuta es el máximo goleador argentino en la historia de los mundiales. Convirtió diez en los tres mundiales que participó. Su debut mundialista fue en la copa del mundo de 1994, en Estados Unidos, allí convirtió cuatro goles. Luego en Francia 98, marcó cinco y finalmente en Japón-Corea 2002, uno. Un hecho para destacar es que simpre convirtió el primer gol de argentina en cada partido inicial de la selección albiceleste.
Dos jugadores son los segundos goleadores de argentina en los mundiales: por un lado Guillermo Stábile, que convirtió ocho goles en el mundial de Uruguay 1930, sobre cuatro partidos disputados. Y por otro Diego Maradona quien convirtió la misma cantidad sobre 21 partidos disputados en cuatro mundiales.
Y el tercero es Mario Kempes, quien convirtió seis goles, todos en el mundial de Argentina '78, aunque también disputó los de Alemania'74 y España '82. Los seis goles a Kempes le permitieron ser el goleador del mundial disputado en Argentina, único jugador argentino con ese lauro.